Cuando una empresa pregunta cuánto cuesta la mantención de su sitio web, casi siempre está comparando dos cotizaciones muy distintas y no entiende por qué una vale cuatro veces la otra. La respuesta corta: no están comprando lo mismo. La respuesta útil es esta guía, con los rangos que se pagan hoy en Chile, qué incluye cada tramo y cuánto cuesta el escenario que nadie cotiza — no tener mantención.
Los valores son rangos referenciales de mercado para Chile en 2026, en pesos chilenos, netos (+ IVA), por mes y por sitio. El precio final depende del estado real del sitio y del compromiso de respuesta.
La respuesta corta: los rangos por tipo de sitio
El grueso del mercado chileno de mantención web va entre $35.000 y $200.000 + IVA al mes. Dentro de esa banda, el tramo en el que cae tu sitio depende menos del tamaño y más de cuánto cuesta que se caiga.
| Tipo de sitio y proveedor | Precio mensual (+ IVA) | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Freelance o agencia chica, sin SLA | $30.000 – $60.000 | Actualizaciones (a veces automáticas), respaldo del propio hosting, soporte “cuando se pueda” |
| Sitio corporativo, proveedor formal (banda típica) | $40.000 – $100.000 | Actualizaciones probadas, respaldo externo, monitoreo, informe mensual, respuesta en días hábiles |
| WooCommerce o sitio del que dependen las ventas | $100.000 – $250.000 | Todo lo anterior + staging permanente, respaldo cada pocas horas, monitoreo del checkout, respuesta en horas |
| Empresa multi-sitio o sistema crítico, SLA por contrato | desde $300.000 | SLA firmado con ventana de respuesta y disponibilidad, punto de contacto nombrado, horas de desarrollo incluidas |
Dos cosas que conviene decir de entrada. La primera: bajo los $35.000 hay oferta, y arranca cerca de los $30.000 al mes. Lo que casi nunca hay ahí es un respaldo fuera del hosting ni alguien de turno. La segunda: por encima de los $300.000 ya no estás comprando “mantención de una web”, estás comprando un contrato de operación, y eso se cotiza por cantidad de sitios, criticidad y horas comprometidas.
Como referencia de precio publicado, nuestros planes de mantención web con SLA son $79.000 + IVA/mes para un sitio corporativo, $159.000 + IVA/mes para un WooCommerce o un sitio crítico, y desde $390.000 + IVA/mes para un contrato multi-sitio con SLA firmado. Los publicamos precisamente porque la parte difícil de este mercado no es el precio: es saber qué estás comparando.
Qué incluye una mantención web que sirve
Una mantención seria tiene siete piezas. Si en la propuesta que estás mirando falta alguna, no es que sea “más simple”: es que ese riesgo queda en tu lado de la mesa.
1. Actualizaciones probadas en staging antes de publicar. Actualizar no es apretar “actualizar”. El core de WordPress, el tema y los plugins se actualizan primero en una copia del sitio, se verifica que sigan funcionando los formularios, el checkout y la pasarela de pago, y recién ahí se publica. Las actualizaciones automáticas del hosting son la causa más común de sitios rotos un lunes en la mañana.
2. Respaldo diario, guardado fuera del hosting. Es el punto donde más proveedores fallan. Un respaldo que vive en el mismo servidor que el sitio no es un respaldo. Si el servidor se corrompe, si la cuenta se suspende o si el malware llega al disco, se pierden juntos. La copia tiene que estar en almacenamiento de objetos independiente, con histórico —30 días es un estándar razonable— y con una restauración que alguien haya probado alguna vez.
3. Restauración incluida, no cobrada aparte. Cobrar por restaurar convierte una emergencia del cliente en una oportunidad de venta. Pregunta explícitamente si está incluida: la respuesta te dice bastante sobre cómo están alineados los incentivos.
4. Monitoreo de disponibilidad 24/7 con alerta automática. Chequeos cada minuto desde fuera del hosting, con aviso automático al equipo. El objetivo es simple: que no te enteres de una caída por un cliente enojado.
5. Revisión de seguridad y malware. Usuarios administradores que nadie creó, archivos modificados, plugins con vulnerabilidades conocidas publicadas, versión de PHP sin soporte. Es trabajo de revisión periódica, no de instalar un plugin de seguridad y olvidarse.
6. Medición de Core Web Vitals. El rendimiento se degrada solo: cada plugin nuevo, cada imagen sin optimizar y cada script de terceros suma. Google usa Core Web Vitals como señal de posicionamiento, así que un sitio lento no sólo molesta a los visitantes, también te baja en resultados. Se mide, se compara con el mes anterior y se actúa cuando cruza el umbral.
7. Informe mensual de lo que se hizo. Qué se actualizó, qué se rompió y cómo se arregló, cuántos intentos de acceso se bloquearon, cómo van los tiempos de carga. Sin informe, la mantención es un cobro que se renueva por inercia y que nadie puede evaluar.
Y por contrato, un SLA en los planes de nivel empresa: una ventana de respuesta comprometida por escrito, no una promesa verbal. “Respondemos rápido” no es un SLA. “Cuatro horas hábiles” sí.
Qué mueve el número
Cuatro variables explican casi toda la diferencia entre una cotización de $40.000 y una de $250.000:
- La ventana de respuesta. Comprometer una hora de respuesta obliga a tener alguien de turno. Eso es lo más caro de todo el paquete y es lo que realmente estás pagando en un plan con SLA.
- Cuánto cuesta que el sitio se caiga. Un sitio institucional que recibe consultas por formulario tolera dos horas caído. Un WooCommerce en plena campaña, no. La criticidad define la infraestructura de respaldo y monitoreo, y esa infraestructura cuesta.
- Las horas de trabajo técnico incluidas. La mayoría de los planes traen una bolsa mensual de horas para cambios. Un plan sin horas incluidas es sólo vigilancia; cualquier cosa que pidas se cotiza aparte.
- El estado en que llega el sitio. Cuarenta plugins, tres constructores visuales encima y código pegado a mano en el
functions.phpdel tema hacen que cada actualización sea una ruleta. Un sitio así primero se estabiliza y después entra a plan — cobrar una mensualidad sobre algo ya roto es vender tranquilidad falsa.
Cinco señales de que tu proveedor no está manteniendo nada
Esto pasa más de lo que parece: empresas que llevan años pagando una mantención que no existe. Las señales:
- No sabes dónde está el respaldo. Si nadie te puede decir en 30 segundos dónde se guarda la copia y cuántos días de histórico hay, probablemente el respaldo sea el del hosting, que se pierde junto con la cuenta.
- Nunca recibiste un informe. Doce meses de cobro y cero reportes es la señal más clara.
- El sitio está en una versión vieja de PHP o de WordPress. Se verifica en un minuto y es objetivo. Una versión de PHP sin soporte de seguridad significa que hace tiempo que nadie mira.
- Las actualizaciones llegan solas y a veces rompen algo. Si el sitio se cae después de una actualización que nadie anunció, no había staging ni revisión previa.
- El dominio o el hosting están a nombre del proveedor. Es el peor de todos, porque no es un problema de mantención sino de propiedad. El dominio es el activo; el sitio se rehace, el dominio no. Si el proveedor desaparece con el dominio a su nombre, lo que sigue es un rescate de un sitio WordPress sin accesos o abandonado, y eso ya no es una mensualidad, es un proyecto.
Qué pasa cuando no hay mantención
No es una lista de escenarios teóricos. Son los tres motivos por los que nos llaman.
El hackeo. Redirecciones raras a sitios de apuestas, spam indexado en Google, avisos del hosting, usuarios administradores que nadie creó. Casi siempre entra por un plugin con una vulnerabilidad conocida y publicada, para la que ya existía parche. Los bots no eligen víctima: recorren internet probando versiones. El costo no es sólo limpiar: es el tiempo caído, la caída de posiciones mientras Google marca el sitio como inseguro, y —si hubo datos personales expuestos— las obligaciones de notificación de la Ley 21.719, que tienen plazo.
La caída silenciosa. El sitio se cae un viernes en la tarde y nadie se entera hasta el lunes porque no había monitoreo. Tres días sin formularios de contacto, sin ventas y sin que suene una alarma. El monitoreo cuesta una fracción de un plan mensual, y es lo primero que se corta cuando se busca ahorrar.
El plugin abandonado. Un plugin que dejó de recibir actualizaciones hace tres años y del que depende una funcionalidad central del sitio. Mientras funcione, nadie lo mira. El día que WordPress o PHP suben de versión mayor, deja de funcionar y no hay a quién reclamarle. Es la misma dinámica que hace caro el costo oculto de un software legacy: la deuda técnica no se queda quieta, se encarece sola.
El costo de no mantener, con números
Pon el número al lado del otro número. Un plan de mantención corporativo cuesta del orden de $79.000 + IVA al mes, o sea unos $950.000 al año. Un incidente de seguridad promedio cuesta:
- Limpieza de malware y restauración desde respaldo limpio, con cierre del vector de entrada: desde 30 UF (unos $1,2M) si existe un respaldo utilizable.
- Si no hay respaldo y hay que estabilizar un sitio con deuda acumulada: 80 a 200 UF ($3,1M a $7,9M). Son los mismos tramos que aplicamos al tomar el control de un sistema heredado, porque el trabajo es el mismo: entender qué hay, dejarlo estable y recién después mejorarlo.
- Días de operación caída, posiciones perdidas en buscadores y horas del equipo interno: eso no lo factura nadie, pero se paga igual.
Un solo incidente cuesta más que un año completo de mantención. Ese es todo el argumento, y no necesita adornos.
Dónde termina la mantención y empieza un proyecto
Una confusión frecuente: creer que el plan mensual cubre páginas nuevas, rediseños o funcionalidades. No las cubre, y un proveedor que dice que sí está subcotizando algo. La mantención mantiene lo que ya existe funcionando, seguro y rápido. Un rediseño, una landing nueva o una integración con el ERP se cotizan como proyecto de desarrollo web y tienen su propio presupuesto y plazo.
Tampoco entran las licencias de plugins premium ni el hosting: esos van a nombre de la empresa, no del proveedor. Es una regla simple que evita el peor escenario de todos, que es descubrir que no controlas tu propio sitio.
Y si estás en la etapa anterior —decidiendo la plataforma antes que el plan de soporte—, el criterio está en cuándo WordPress es la respuesta correcta para una empresa y cuándo conviene mirar más allá. La decisión de plataforma condiciona el costo de mantención por años.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta la mantención de un sitio web en Chile en 2026?
El grueso del mercado chileno va entre $35.000 y $200.000 + IVA al mes. Un sitio corporativo en WordPress con un proveedor formal cae en la banda típica de $40.000 a $100.000 + IVA al mes. Un WooCommerce o un sitio del que dependen las ventas va entre $100.000 y $250.000. Un contrato multi-sitio con SLA firmado parte sobre los $300.000. Bajo los $35.000 existen ofertas freelance desde unos $30.000, pero casi siempre son actualización automática sin respaldo propio ni ventana de respuesta.
¿Qué debería incluir un plan de mantención web serio?
Siete cosas: actualizaciones de core, tema y plugins probadas en staging antes de publicar; respaldo diario guardado fuera del hosting; restauración incluida y no cobrada aparte; monitoreo de disponibilidad 24/7 con alerta automática; revisión periódica de seguridad y malware; medición de Core Web Vitals; e informe mensual de lo que efectivamente se hizo. Si el plan no nombra estas siete, lo que estás comprando es un cobro mensual, no un seguro.
¿Por qué hay planes de mantención de $20.000 y otros de $200.000?
Porque no compran lo mismo. Los planes baratos activan las actualizaciones automáticas del hosting y esperan que nadie llame. Los caros incluyen entorno de staging, respaldo externo con histórico, monitoreo, horas de trabajo técnico al mes y una ventana de respuesta comprometida. La diferencia no se ve mientras todo funciona: se ve el día que el sitio se cae.
¿Dónde tienen que quedar guardados los respaldos?
Fuera del hosting, siempre. Un respaldo que vive en el mismo servidor que el sitio no es un respaldo: si el servidor se corrompe, si la cuenta se suspende por falta de pago o si el malware cifra el disco, se pierden los dos juntos. Pregunta dónde se guarda la copia, cuántos días de histórico se mantienen y si la restauración está incluida. Son las tres preguntas que separan a los proveedores serios del resto.
¿Vale la pena pagar mantención si mi sitio casi no se toca?
Sí, y justamente por eso. Un sitio que nadie toca es el que más se degrada: los plugins quedan desactualizados, el certificado SSL vence, la versión de PHP deja de tener soporte y el sitio se vuelve un blanco automático. Los ataques a WordPress no eligen víctima por tamaño: los bots recorren internet buscando versiones vulnerables conocidas.
¿Cuánto cuesta no mantener el sitio?
Un incidente típico —limpieza de malware, restauración y cierre del vector de entrada— parte en torno a 30 UF si hay respaldo utilizable, y sube a 80–200 UF si hay que estabilizar un sitio con deuda acumulada. A eso hay que sumarle los días caído, la caída de posiciones en Google mientras el sitio está marcado como inseguro y, si hubo datos personales expuestos, las obligaciones de notificación de la Ley 21.719. Un solo incidente suele costar más que un año completo de mantención.
En resumen
Si tienes que quedarte con una sola idea: la mantención no se compara por precio, se compara por respuesta. Dónde queda el respaldo, cuántos días de histórico hay, si la restauración está incluida y en cuánto tiempo alguien contesta cuando el sitio se cae. Con esas cuatro respuestas al lado del monto mensual, la comparación entre dos cotizaciones deja de ser un misterio.
Si quieres ver esas cuatro respuestas escritas y con precio a la vista, están en nuestros planes de mantención mensual para WordPress y WooCommerce. Y si tu sitio todavía no está en condiciones de entrar a un plan, eso también se dice: primero la auditoría, después la mensualidad.